PUCALLPA 3: Día 1
DÍA 1
El primer día ha sido agotador, de tal manera que recuerdo haber tenido que luchar para no quedarme dormida. Antes de subirnos al avión tuvimos un problema con los títeres, porque Isabella tuvo que pensar en la manera en la que podría transportar el teatro hasta Pucallpa sin que se estropee (al final se le ocurrió la muy buena idea de embalarlo), y yo temía que me quitaran los títeres en el aeropuerto por el hecho de que están sujetos a un palo de anticucho y este podría clasificar como peligroso. Para prevenir, estaba llevando adicionalmente varios palos con lo que podría reemplazar los anteriores en caso de que me dijesen que no podía llevar este tipo de objeto en el equipaje de mano, de forma que solo habrá arrancado los palos y luego los volvería a pegar en el hotel. Afortunadamente, no pasó nada.
Lo que sí fue un problema fue que estuvimos activos organizándonos para el viaje desde las 2:30 am, y ya que yo no dormí el día anterior porque por mi irresponsabilidad tuve que avanzar algunas cosas, descubrí que para no quedarme dormida parecía como si mi cuerpo reaccionase a todo de manera eufórica. De pronto todas las bromas de mis compañeros me daban mucha risa y todo se me hacía muy curioso. Eso me permitió descubrir algo de mí misma que no conocía. Apenas toqué el asiento del avión, quedé dormida.
La razón por la que habíamos llegado tan temprano era para poder aprovechar el día con distintas actividades. Sobre ellas la primera fue plantar los árboles.
En realidad no estuvimos plantando árboles de por sí, sino otro tipo de plantas muy similares a las de ave paraíso. Aprendí sobre ellas que podían tolerar el abrasador sol de Pucallpa, pero necesitaban estar bien hidratadas. Y, junto a un grupo que espontáneamente formamos en ese momento, estuvimos mejorando los huecos ya cavados en la tierra para plantar nuestras plantas, cortando sus hojas muertas o rotas que dificultaban el desarrollo de la planta, y volviendo a enterrarla y regarla para que pueda crecer.
Una gran limitación que encontré en mí misma en ese momento fue que la tierra me daba mucho asco, sobretodo porque apenas empezamos ya habíamos encontrado un gusano, y yo tengo mucho desagrado hacia los insectos. Me hubiera gustado poder trabajar tan eficientemente como Mallma o Isabella, pero para compensar mi falta de efectividad y que no me estuviera aprovechándome de su trabajo, me movía de un lado a otro trayéndoles el agua para regar o las tijeras, y cortando e hidratando a la planta. Creo que aquí pude ver dos cosas de mí, la primera fue que aunque tocar la tierra y mi temor hacia sus insectos fuese una debilidad mía, seguir intentando ser útil sin quejarme del sol o simplemente quedarme quieta, demuestra que tengo como fortaleza que soy dedicada al trabajo. También, aquí pude notar que aplicaba muy bien el tema de los beneficios del trabajo colaborativo, porque pude identificar cómo los que sabíamos que no éramos muy buenas en algunas cosas intentábamos complementar el trabajo que hacía el resto de nuestros compañeros.
Posterior a eso y el almuerzo, visitamos el museo de Pucallpa que antes había sido ya trabajado con el Recoleta. En ese momento pude enterarme cosas muy interesantes con respecto a las comunidades nativas de la zona y sus culturas, así como sobre la asimilación con la cultura occidental que se ha estado dando desde hace muchos años atrás. Aunque reconozco que estuve un poco distraída durante el recorrido del museo total (en la parte del zoológico), en el momento en el que ya podíamos aprender sobre las culturas, su arte, historia, etc; puse plena atención a las preguntas que hacían mis compañeros y formulé las mías propias para poder descubrir más sobre nuestra diversidad cultural. Esto evidencia mi cualidad como alumno indagador y de mentalidad abierta, dispuesto a aprender más sobre culturas que no me son familiares pero que tengo que conocer y respetar para fomentar nuestra integración como ciudadanos peruanos. En realidad, también llama mucho mi atención porque mi padre tiene ascendencia de Chachapoyas y por ende muchas veces aprender sobre culturas propias de la Selva peruana me resulta interesante.
Imagen: Fotografía de una de las exposiciones del museo
Finalmente tuvimos la reunión con la cámara de comercio, y la dinámica resultó diferente a lo que pensaba. En un principio creía que éramos nosotros los que íbamos a participar en la parte expositora de la charla y también que mis preguntas a lo largo de esta debían estar relacionadas con la ley de conservación ambiental a la que este grupo de personas obedecían. Por el contrario la charla incluyó incluso cuestiones sociales como la pobreza, que van más allá del tema de la contaminación para el que nos habíamos principalmente preparados.
Considero que aquí todos tuvimos que adaptarnos a las nuevas circunstancias, sobretodo porque además de ser una charla larga la que se nos estaba dando, estábamos exhaustos y muchos sucumbían al sueño. Esto, además de vergonzoso, representa una falta de respeto para el director y los otros empresarios que se habían esforzado en nuestro encuentro; cosa que era obvia porque nos proyectaron bastante material audiovisual para entretenernos y facilitar nuestra comprensión.
Se supone que yo tenía un compromiso no solo con el éxito del proyecto, sino también con mi responsabilidad para interferir haciendo al menos una pregunta. Y esto, aunque mi pregunta fue en comparación a las de otros de mis compañeros, bastante básica; me motivó para mantenerme despierta. Además, para no ser irrespetuosa, no podía permitirme dormir, así que terminé pellizcándome varias veces de manera ligera en los brazos para evitar que el sueño me venciese.
Creo que por esto también podría decir que demostré compromiso con problemáticas globales como la preservación del medio ambiente ante su constante contaminación, cosa que es obvia en mis intentos de prestar atención a aquellos profesionales que nos enseñaban al respecto, y también porque busqué que mi comprensión de la diversidad cultural se diese de forma profunda, por lo que presté mucha atención a lo que los guías nos explicaban sobre las comunidades nativas.


Comentarios
Publicar un comentario