MPCSMS: Semana 2
Semana 2
Esta semana he aumentado el peso que empleo en los
abductores y ejercicios de pierna, además de haber aprendido a emplear una
nueva máquina y haber asistido a una de las clases de baile que presta el
gimnasio.
Con el tema de los abductores y los pesos inicialmente
estuve preocupada, porque me parece muy pronto para estar aumentando ya los
pesos; sin embargo como todo ello se ajusta a lo que yo sienta de mi cuerpo, y
ya se me ha ido la incomodidad física producto de la primera semana, supuse que
estaba preparada para ir elevando aunque sea poco a poco los kilos. Por ejemplo
en mis brazos he pasado de 1 kilo a 2 kilos en pesas individuales, con las
piernas estoy trabajando en 25 y con máquinas para brazos y pecho estoy en 10.
Imagen 1: Pesas individuales, la de 2 kilos a la que hago referencia estando primera en la fila.
He tenido dos mayores dificultades esta semana. Una sería la
máquina que te permite realizar abdominales estando parado. En ella los
abdominales se vuelven muy intensos y tuve que perderle miedo a la idea de
caer, porque al inicio sentí cierto pánico de tener que doblar mi cuerpo hacia
el suelo. Ya que los abdominales se crean bajando el pecho y volviendo a subir,
al día siguiente por las subidas me dolía la espalda, así que intenté hacer
algunos ejercicios que no involucraran esa área o tener que doblar mi cuerpo de
esa manera. Al día siguiente, el dolor persistía. No es nada peligroso porque
se siente más como una incomodidad que como un punzón, y para iniciar estos
ejercicios mi entrenadora estuvo ayudándome así que ella habría visto si yo
estaba en mala posición. El otro problema era que el viernes tenía que irme más
temprano de lo normal porque a casa iban a venir más temprano los trabajadores,
pero yo no quería faltar a alguna parte de mi rutina y no creía que podría
terminarla a tiempo para volver a casa, bañarme, cambiarme y recibirlos.
Imagen 2: Una fotografía de la máquina a la que me refiero; los pies se apoyan con el tobillo contra los rodillos a la izquierda, y en la derecha debes poner tu cadera de modo que tu cuerpo está parado pero inclinado, luego, en el borde, doblas tu cuerpo hacia abajo.
Así, tuve que buscar una solución.
Imagen 3: Fotografía de una de las clases de baile-cardio que ofrece el gimnasio
El gimnasio ofrece clases de baile que en realidad son
actividades de cardio fusionadas al ritmo de la música. A mí mi entrenadora ya
me había comentado al respecto y me había recomendado hacerlo alguna vez. Ya
que estas clases solo duran una hora, significaban la solución perfecta:
volvería temprano a casa y podría hacer ejercicio solo que no pesado.
Fue una experiencia muy divertida y efectivamente no empeoró
mi dolor e incomodidad muscular. Me inscribí y uní a la clase fácilmente, solo
tienes que seguir los pasos que indica un profesor subido en una tarima, aunque
me causó mucho agotamiento y me deshidrató muy rápido porque sudas muchísimo y
la clase se vuelve eterna. Es la primera vez que hago algo por el estilo y
aunque personalmente prefiero estar sola en una máquina y hacer los ejercicios
a mi ritmo, unirme a la clase sirvió para relajar mi espalda por un momento y, a
pesar de que la música era por supuesto muy fuerte y éramos varias personas en
un mismo espacio, uno no siente que es poco ejercicio el que está haciendo,
porque se te pide que saltes, te estires, y se hace en sí mucho trabajo de
pierna que es para mi rutina lo más importante.
Resultados de aprendizaje:
En esta semana el resultado obtenido fue el de mostrar que se han afrontado desafíos y se han desarrollado nuevas habilidades porque no solo he tenido que adaptarme hasta poder aumentar los pesos que utilizo, sino que he intentado máquinas nuevas que incluso me han causado dolor, y de esto he aprendido a hallar soluciones rápidas cuando se me presenta un conflicto, y he desarrollado nuevas habilidades de fuerza física y resistencia haciendo cardio y cargando más peso.


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